La Patraña
Este post es una especie de réplica a #OnditasNecesarias de mi muy querida amiga @Glugli.
El principal objetivo es darle una perspectiva masculina al tema, y por eso el primer punto es el nombre. “Onditas” suena lindo, pero un poco femenino y además no expresa la malicia y turbiedad que el asunto requiere. En cambio la palabra Patraña —que yo aprendí de mi sensei y él a su vez del creador del concepto— tiene un sentimiento más viril y sensato.
Es fundamental saberse capaz de cometer este tipo de crimen y elegir adecuadamente al cómplice. Tiene que ser una persona abierta pero responsable; que nos caiga bien pero no nos vaya a caer tan bien como para enamorarnos; pero sobre todo, dispuesta… ¡no! ansiosa por tener sexo, que es de lo que esto se trata.
Y es que no se trata de ir al cine, o a tomar café o cenar. Eso puede ser algo accesorio, pero definitivamente no puede ser la actividad principal, porque es conviviendo así donde uno empieza a hablar demás, a conocerse, decirse cosas y finalmente… a enamorarse.
Hay que tener en cuenta muchas cosas, pero sobre todo, no involucrar jamás sentimientos ni permitir que ella los involucre. Lamentablemente, esto es muy difícil a menos que sea tan casual que se convierta en un one night stand.
Pero convertirlo en algo consuetudinario empieza a llenar la cabeza de ideas y preguntas: “Se lo voy a presentar a mis amigas”, “¿Por qué hoy no quiso estar arriba?”, “Que me acompañe a la boda y de ahí nos vamos a un cinco-letras”, etc. Una cosa lleva a la otra y antes de que se den cuenta, uno de los dos está empezando a pensar en una relación seria.
Para cerrar, debo aclarar que yo nunca he logrado echar la patraña correctamente. Lo confieso, soy muy quisquilloso, y si encuentro a alguien a quien sería capaz de llevar a la cama, seguramente es alguien que quiero por completo. Para mi el sexo aún tiene un significado y un valor.
B.
The perfect love affair is one which is conducted entirely by post.
George Bernard Shaw
4 Comments to “La Patraña”
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Me parece muy curioso… me gustaría saber las estadísticas con respecto a qué porcentaje de las relaciones sexuales que se dan por día inician conociendo a una chica en un bar. Serán muchas? Yo digo que no…en fin! Igual me parece que debes tener demasiada “sangre fría” para patrañear y luego bye.
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Me encantó el contraste entre Onditas y Patraña porque son ángulos perfectamente opuestos de un mismo asunto. Y he ahí el poder de la palabra para anticipar en lo que uno se está metiendo. Supongo que la persona que lo ve como Onditas tiene más probabilidades de salir perdiendo.
Y bueno, ese último párrafo, podríamos refrasearlo en femenino (cambiar quisquilloso por quisquillosa) y sería algo que yo podría haber escrito. Además, el epígrafe es buenísimo.
Brilliant, I loved it!





Mr. “B”:
Entonces lo que Usted muy bien nos explica es que en primer lugar, existe una gran diferencia entre fornicar (follar o coger) y otra en hacer el amor.
Quisiera entonces solo verificar si mi entendimiento es correcto, ¿La patraña es simplemente la acción o efecto de fornicar con el solo objetivo de tener placer por el placer?
¿Es acaso la patraña el punto máximo del hedonismo en su mas pura esencia?
Concluyo por el momento adhiriéndome a lo que Usted indica: -”…Para mi el sexo aún tiene un significado y un valor.”- .
Un abrazo !!!