De uva y chocolate
Uno de esos recuerdos muy viejos y borrosos que tengo de mi infancia es de mi abuela llevándonos a mis primos, mi hermano y a mí, en su Malibú ’83 azul cielo, al Parque de los Venados.
En ese parque había una heladería Danesa 33 —aquí es donde dices “auuuuuuuu, eso sí es viejo”— y recuerdo, más que los helados, el tema de los cascos de la NFL en los que podían servirte el helado… Jamás me compraron uno.
De entre los 33 sabores que ofrecían, los 4 primos pedíamos siempre combinaciones de las que mi abuela renegaba y no dudo que hasta ganas tenía de prohibirnos pedirlas… Recuerdo especialmente la de uva y chocolate.
Como niño de 6 años o menos, la ecuación era sencilla: uva (sabe bien) + chocolate (sabe muy bien) = una fiesta de sabor. Para mi abuela, sin embargo, era una aberración —tanto como vainilla con limón, choco chips con mandarina y otras que ya no recuerdo—.
¿En qué momento esa lógica infantil perdió validez y comencé a ceñirme a los estándares de los adultos para combinar sabores? o quizá fue al revés, y dejar de comer esas combinaciones me quitó un pedazo del niño interior.
Démonos un poco más de libertad, permitámonos pedir helado de uva y chocolate y liberémonos de la cuadrícula tan rígida que ser un adulto nos impone día a día… ¡Ahhhh y alguien cómpreme un casquito de la NFL!
B.
Without ice cream, there would be darkness and chaos.
Don Kardong
Tags: Años ochenta, chocolate, danesa 33, helado, infancia, libertad, retro, uva






jajaja muy buena reseña de akellos tiempos tan shidos :p
saludos