// May 18th, 2009 // 4 Comments » // Autobiográficos, Filosóficos
Esta pregunta está dando vueltas en mi mente desde hace varios días. Empezó a tomar fuerza cuando publiqué en un blog relacionado mi trabajo y luego cuando mi amigo Jerry (luego pondré un link a su blog), me dijo que tengo buenas ideas, que debería intentarlo.
Y es que ya lo he intentado, al menos otras dos veces (ni siquiera linkearé esos otros intentos) pero ninguno de esos intentos paso de unos cuantos posts.
Creo que la razón es que soy muy quisquilloso con la redacción, ortografía, uniformidad, detalles y nimiedades que hacen que escribir un pequeño párrafo se convierta en tarea de muchos minutos y al final desista.
Además, el mundo blog ha evolucionado mucho desde mi primer intento hace unos 6 años; hay mucho orden, estándares, etiqueta entre bloggers, herramientas, widgets, análisis de tráfico y visitas… Todo un mundo por aprender y a veces dudo si tendré el tiempo y dedicación para hacerlo.
Sin embargo, he escrito en otras publicaciones, y no se me ha dificultado tanto si desprendo esa parte minuciosa de mi y simplemente dejo que las ideas salgan y luego me meto al detalle.
Así que, ese será mi intento con este blog, no será de un tema en particular, no tendrá un orden ni más razón de ser que constituir un nuevo intento de expresar cosas que dan vueltas en mi cabeza.
Porque hablando de ideas que rondan en la cabeza, en twitter parece que no me cuesta tanto trabajo aventar tonterías al cyber espacio; tal vez el formato de 140 caracteres me quede cómodo, pero estoy seguro que de vez en cuando, esos 140 caracteres se quedan cortos y es cuando vendrá a ser de utilidad este asunto. Quizá es mi evolución, de twitter a blogger, inversa a la de mucha gente que ya bloggeaba y ahora ha evolucionado a recortar sus pensamientos y arrojarlos a los seguidores.
En fin, me despido…
—Nota mental: Buscar una manera elegante y cool de cerrar los posts. ¿Una frase en latín? ¿Cita de una película? ¿Algo cursi?