Posts Tagged ‘Twitter’

Una debilidad

// February 26th, 2010 // 2 Comments » // Autobiográficos, General

#YoConfieso que tengo una debilidad por los ojos grandes.

Eso fue lo primero que twiteé la mañana del jueves en el que ocurrió este capítulo de mi historia; una confesión vana pero coqueta que inmediatamente recibió más de un reply. A veces era demasiado fácil atraer —con ciento cuarenta caracteres o menos— la atención de todas esas personas al otro lado de la nube: tenía en cuestión de segundos varias pequeñas fotografías, con dudoso ángulo y aún más dudosa iluminación, pero que llenaban mi pupila y mi autoestima con sus replies.

Estoy emocionado por lo de esta noche…

Esta vez recibí replies llenos de curiosidad preguntando qué era lo que haría que me tenía en ese estado, pero no llegó ni una letra de parte de @rositaFashion quien era el verdadero origen de mi emoción aquella mañana. Esa noche nos conoceríamos finalmente, iríamos al cine y ella dejaría de ser tan sólo ese avatar que yo ya era capaz de reconocer instintivamente.

Habían pasado ya varios días de haber empezado a coquetear con ella en el timeline, de haber pasado de twitts al aire a los DMs, luego al messenger e incluso algunas llamadas al celular —la mayoría de ellas ya en un considerable estado etílico— cuando finalmente decidí proponerle un encuentro. Sería algo sencillo: simplemente conocernos, platicar un poco y ver cómo se daban las cosas; hicimos el pacto de decirnos con franqueza si no nos gustábamos o si ya no nos llamaba la atención continuar con nuestras ondas twitteras.

Mi primer error fue, quizá, elegir ir al cine. Aunque habíamos hablado de las ganas que teníamos de ver esa película, el cine no se presta para conocer a alguien; no se puede platicar y ni siquiera es cómodo para verse frente a frente. Aunque es probable que mi elección fuera un mecanismo de defensa: primero tenía que comprobar que ella fuera tan atractiva como se veía en su avatar, con esos ojos grandes y esa sonrisa casi infantil. Luego, si perduraba el atractivo físico, podríamos salir más para conocernos a fondo.

La mañana transcurrió entre rachas de trabajo intenso, twitts al aire, algún hashtag entretenido e imaginaciones de lo que depararía la twittdate, cuando cerca del mediodía leí:

Triste acontecimiento. Lamento informarles que ya encontraron el cuerpo de @LaPorter. Habrá una misa hoy, más información por DM.

Se revolvió el cereal del desayuno dentro de mi estómago. Ella, @LaPorter, fue mi twittcrush anterior. No recordaba con claridad hacía cuantas semanas la había conocido en persona pero sabía perfectamente que después de aquel café en el que platicamos por horas, tomamos la decisión tácita de alejarnos y el distanciamiento había sido tal que apenas en ese momento me daba cuenta de que tenía ya algunas semanas sin leer nada de ella: ni fragmentos de canciones, ni quejas de sus tareas, ni bromas con sus amigas. Nada.

Honestamente me dio pena preguntar más; tal vez por cobardía o tal vez por evitar el morbo, pero no quería enterarme de qué le había sucedido. Además, mi presencia en un funeral habría estado absolutamente fuera de lugar. Para su verdaderos amigos y para su familia yo estaría invadiendo su privacidad y sería un extraño con el que cruzó unas escasas palabras. De cualquier modo me dirigí a su página de Twitter y sentí escalofríos cuando leí el mensaje que me hacía saber que alguien ya se había tomado la molestia de cerrar su cuenta y en seis meses alguien más podría ser @LaPorter.

Pese a lo poco que nos conocimos sentí un breve deseo de llorar pero me limité a twittear lo siguiente:

Why can’t we just rewind? http://tinysong.com/d4w

El resto de la tarde fluyó con dificultad y desgano para trabajar, contemplé incluso la idea de cancelar la salida al cine con @rositaFashion, de no ser porque en algún momento del día leí un twitt suyo en el que decía:

También estoy muy emocionada… Será esta noche.

Hice todo por sacudirme la melancolía mientras me dirigía al cine, aún con un poco de ilusión por conocer a mi twittcrush y decidido a pasarla lo mejor posible con esa niña cuya pequeña foto tanto me había gustado.

Era un jueves tranquilo en el cine, tal vez por el intenso frío que se había sentido esos últimos días, por lo que mi antelación para llegar a comprar boletos resultó exagerada y tuve tiempo de curiosear en el timeline. Saltó a mi vista un update:

A punto de entrar a la misa… Qué nefasto crimen, la inseguridad está terrible.

Asumí de inmediato que hablaban de @LaPorter y una parte de mí se sintió culpable por estar esperando entrar al cine en lugar de estar allá. De cualquier modo, mientras deliberaba respecto a cuán incorrecto sería asistir, vi a @rositaFashion subiendo por la escalera eléctrica.

La identifiqué inmediatamente, con ojos tal y como en la foto, una sonrisa nerviosa y vestida primordialmente de rosa justo como lo esperaba. Se acercó, nos saludamos con voces temblorosas y le dije que llegaba justo a tiempo pues la función estaba a minutos de empezar.

Nuestra conversación hizo amena aquella odiosa espera que antecede a una película. Hablamos de los twitteros que conocíamos, de twittstars y conforme avanzaban los minutos nuestro nerviosismo se iba diluyendo. No puedo negar que disfruté mucho la película y los tímidos logros que iba haciendo con ella, tomando su mano primero, dándole un beso espontáneo en la mejilla y finalmente, abrazándola. Sin embargo, algo en mí me decía que estaba teniendo demasiados avances como para ser una primera cita.

Cuando terminó la película noté con tristeza que era ya muy tarde como para quedarnos a tomar un café y conocernos más, así que sin necesidad de aclararlo nos dirigimos al estacionamiento. La acompañé primero a su coche, que estaba en el nivel superior y una vez ahí ella ofreció llevarme al mío, por lo que subí del lado del copiloto y se produjo ese silencio, tan incomodo pero a la vez tan familiar, que finalmente me hizo decirme a mí mismo que un beso nunca ha dañado a nadie.

Comenzamos a besarnos con la timidez natural de un primer beso pero rápidamente mi pulso se aceleró y con ello mis inhibiciones disminuyeron. Al principio su reacción se notó llena de dudas, pero habíamos platicado ya tanto de este momento que pronto decidió dejarse llevar.

Abrí los ojos un momento y alcancé a ver que ella los abría también y que sonrió. Aquellos ojos que me habían gustado tanto y que entonces empezaban a activar mi memoria. Coloqué mi mano en su cuello y comencé a hacer presión, suavemente pero con firmeza. »Mmmm sexy…« dijo ella entre besos, mientras los recuerdos llegaban uno a uno con más velocidad cada vez.

Con sutileza ejercía cada vez más presión y pude ver claramente en mi memoria: @gaby_bowie —ojos café con líneas claras—, se me ocurrió hacerlo mientras paseábamos juntos una noche por la Condesa; fue mi primera vez y me precipité demasiado, casi sin disfrutarlo, casi prosaico.

Ella seguía sin oponer mayor resistencia cuando vino a mi mente @anawalker —ojos negros e imponentes—, a quien conocí cuando vino de Puebla a una fiesta twittera y yo acompañé de regreso a la central camionera; no volvió a casa.

Recordaba a @soulmininova —ojos color verde aceituna—. Viajé hasta León para conocerla y hacer esto en una ciudad desconocida fue un riesgo absurdo que no volvería a correr; y mientras tanto, sentía como @rositaFashion empezaba a notar la falta de aire y a desesperarse.

Seguía recordando: @bluesblip —ojos café diluido—, ni siquiera llegamos al lugar donde íbamos a cenar; @bgoodesound —ojos color miel bajo un sombrero—, en la habitación de un hotel de paso.

Finalmente, sentí cómo con desesperación @rositaFashion se separaba de mí, y esos grandes ojos me miraban con una expresión de pavor y súplica, humedeciéndose con lágrimas con las que reconocía que su muerte se aproximaba.

En el momento de su último estremecimiento, todo quedó claro. Recordé perfectamente a @LaPorter; había sido yo quien la había matado. Ahora veía perfectamente cómo terminando aquel café la acompañe a su coche, al otro lado del parque, y con la misma mano que ahora sostenía el cuello de @rositaFashion, me había encargado de cortar su respiración y terminar con su vida.

Estaba ante el objeto de mi deseo y origen de mi debilidad. Con un movimiento que tenía ya perfectamente dominado, utilizando tan sólo tres dedos, tomé uno a uno sus ojos, sacándolos de sus órbitas en cuestión de segundos, mientras aún conservaban su temperatura.

Aún con sangre en mis manos, no pude resistir tomar el celular y repetir el update:

#YoConfieso que tengo una debilidad por los ojos grandes.

Sin embargo dejé para mí la conclusión: »su sabor es único cuando aún palpitan dentro de la boca«.


Este cuento fue mi participación en el concurso Asesinos Cereales, organizado para y por twitteros mexicanos.

En conclusión, quedé en segundo lugar, aunque tengo mi queja, pues el primer lugar tenía una ortografía y redacción nefasta. En fin, me sentí muy bien creando algo así y me di cuenta que sí tengo potencial para escribir.

B.

If you’re going to do something, do it well, and leave something witchy.
Charles Manson.

A Bird to rule them all

// August 6th, 2009 // 16 Comments » // General

Estoy a dos semanas (días más, días menos) de llegar a mi primer año como usuario de Twitter. Como la mayoría de los usuarios empecé con un twitt baboso del tipo “Probando Twitter” o “No entiendo esto” y luego lo dejé meses, sin embargo ahora es ya incluso una parte de mi personalidad, debo reconocerlo.frontpage-bird

Ha crecido tanto el vicio que decidí darme un tiempo fuera del tema para poder re-evaluarlo y re-valorar mi manera de participar pues sentía que a través de twitter me estaban llegando algunos sinsabores.

Este tiempo alejado del vicio me puso a filosofar un poco al respecto de todo esto y me di cuenta de muchas cosas:

Twitter no es un medio de comunicación

whaleCreo que es de lo más importante: diferenciar entre un medio de comunicación y un espacio de expresión (lo que creo que Twitter realmente es). ¿Por qué? En Twitter avientas (o en honor a mis amigas que se ofendieron cuando lo dije, vomitas) tus tonterías al aire, y que las cache y lea quien quiera. Si no recibes respuesta es absolutamente normal y no debes frustrarte por eso.

A veces este era mi error y fuente de incomodidades, pues me quedaba esperando alguna respuesta.

No busques ser Twitterstar

De poco o nada sirve tener montones de followers, seguir a todo mundo, ganar la votación del Twitterwall, etc. si luego todo esto convierte a Twitter en una obligación más, que si descuidas pierdes todo esto.

Quiero ver Twitter como mi desahogo, desestress, diversión, entretenimiento; definitivamente no como una obligación, así que dejaré de preocuparme por quien me sigue, quien me re-twittea, quien vota o no por mi.

Todo lo anterior no es pedrada a nadie, es simplemente que estaba empezando a sentirme ansioso por algo que no es fundamental en mi vida.

Hasta entre Twitterstars hay niveles

Prácticamente todo twitter chilango sigue o a seguido a alguien de reactor y eso los convierte en algunos de los mexicanos más seguidos, sin embargo, ¿vale la pena seguirlos?

En sus programas me caen excelente, tienen buena música, buenas anécdotas, todo, pero están muy lejos de ser buenos twitters. Sopitas solo pela a las mujeres, El Golfo tiene candadito y no acepta a nadie que no conozca, Rulo inicia cadenas de chistes y luego no las pela, y Recluta, bueno, la mujer más cotizada de México.

Pero peor aún los segundones de reactor. Ok, los locutores se dan aires de grandeza, pero las del servicio social ¿qué onda? Tan cotizadas como los locutores.

Twittflirt y Twittdates

Es innegable, el asunto se presta para tirar la onda durísimo, coquetear, decir cosas al aire que tienen un blanco muy preciso, etc. Me gusta mucho la idea de que hay como niveles de intimidad, el timeline, el reply, el DM (Direct Message, privado) y cuando ya se logró un poco, se obtiene el messenger.heart

De cualquier modo, es un flirteo muy curioso, me recuerda a mis primeros días con internet, cuando me metía a los chats de starmedia y esas ondas, pero aquí tu decides a quien lees, o sea, de quien aceptas coqueteos.

Sin embargo hay dos cosas muy raras:

En primer lugar, si el enamoramiento viene de algo neuroquímico, ¿cómo rayos podemos sentirnos así por algo que solo son letras (140 máximo) en la pantalla? Además, el síndrome de la foto de 2 x 2, tan atractiva la mayoría de las veces, tan engañosa muchas de ellas y retocada otras tantas.

En segundo lugar; finalmente te ves con la twittera de tu corazón ¿y? ¿Qué probabilidad hay de que haya química? ¿Y de que tengan algo en común (que no sea Twitter y sus followers mutuos)?

Por último, y esto me paso hoy, pueden llegar twittercelos (que fácil es acuñar términos con ese prefijo). Pero sí, una chica que me cae muy bien y un amigo twitteaban cosas que se notaba que eran del uno para el otro, pero sin decirlo. Me dio algo de envidia, no sólo por ella (porque se ve que es la neta) sino porque se ve como una experiencia padre, decir cosas y que alguien las tome como suyas y las responda. Lo se, quizá lo que necesito es un psicólogo o una terapia contra adicciones o traumas sexuales.

Nube Twittera

En mi timeline se ha armado una comunidad muy agradable de gente. Están los desmadrosos, los que tienen iniciativa, los perverts, los que apoyan a otros, los que solo leen y no aportan nada, etc. Pero al fin y al cabo es una especie de comunidad.

Esa comunidad es curiosa porque ahora resulta que todos conocen a todos; ya sea por recomendaciones, stalk, o casualidad, pero ya somos un grupo que veo relativamente cerrado. No porque no aceptemos a nadie más, sino que tarde o temprano creo que habrá un contacto entre prácticamente todos los miembros.

Veo a esa comunidad como una nube o cluster en el espacio e imagino que debe de haber muchas otras en el mundo, al menos separadas por países y tal vez ligadas entre sí por uno o dos individuos.

Sin embargo no dudo que estas nubes de pronto crezcan lo suficiente como para unirse en una más grande —similar a lo que ocurre con ciudades pequeñas que se anexan a otras más grandes—

De lo anterior surgen dos preguntas:

¿Habrá conexiones entre todos los usuarios? o sea, ¿habrá una manera de ligar de cualquier usuario x a otro usuario y pasando cadenas de sus contactos?

Estas nubes de contactos, ¿tendrán un centro? No se si ese centro sería la persona con más contactos o la que tiene los enlaces que llegan más lejos.

Tengo ganas de ponerme a jugar con el API de Twitter para hacer pruebas al respecto; tal vez un día con más tiempo intente ver que sale de estas teorías.

Cosas positivas

Obviamente no todo es una mugre. Es más, creo que hay muchas cosas independientes a lo enviciante que puede llegar a ser.

Por un lado, la catarsis. Llegar al teclado y mentar madres contra el director de la empresa, o decir que quien pensabas que sería tu futura novia ya tiene novio, o como odias a la gente que habla a gritos en la oficina es ciertamente reconfortante. Y lo mejor es que no se lo dices a la gente que siempre buscas, entonces tu sueltas lo tuyo sin hartar a la gente, pues basta darte unfollow para dejar de enterarse de las nimiedades de tu vida.

Adicionalmente, si sigues a la gente adecuada (y en buena cantidad), en twitter tienes siempre respuesta a tus dudas (al menos técnicas). Sólo lanza una pregunta y en cuestión de un rato tendrás algo aproximado a una respuesta. Es como un Yahoo! answers pero con más velocidad. Ni se diga si pides recomendaciones de música, libros, cine, etc.

También como fuente de catarsis o des-stress, en twitter puedes encontrar humor. De hecho gran parte de la gente manda algo chistoso de vez en cuanto.

Comparado con foros, en Twitter no hay trolls. Si alguien parece que solo tiene ganas de joder, fácilmente lo dejas de seguir (o lo bloqueas en caso extremo) y listo.

Hay diseñadores que sigo que twittean ligas muy interesantes, por ejemplo a sets tipográficos gratuitos, a templates de Wordpress, o a curiosidades y fuentes de inspiración.

Conclusiones

Soy adicto, sí, pero lo tengo bastante racionalizado y evitaré que me afecte si no soy el más popular, si no ligo, si no tengo un affair entre líneas. Tomaré lo bueno, cosecharé amistades, seguiré gente interesante, y desquitaré ahí mis corajes.

Sí después de todo esto todavía te interesa seguirme, solo búscame en twitter.com/bernardoprieto y con gusto te seguiré de vuelta.

B.

Y por cierto, nada de esto implica que no me la haya pasado bien en mi primera twitterdate, eh. ¡Al contrario!

I get by with a little help from my friends
The Beatles

Y ¿Por qué no bloggeo?

// May 18th, 2009 // 4 Comments » // Autobiográficos, Filosóficos

Esta pregunta está dando vueltas en mi mente desde hace varios días. Empezó a tomar fuerza cuando publiqué en un blog relacionado mi trabajo y luego cuando mi amigo Jerry (luego pondré un link a su blog), me dijo que tengo buenas ideas, que debería intentarlo.

Y es que ya lo he intentado, al menos otras dos veces (ni siquiera linkearé esos otros intentos) pero ninguno de esos intentos paso de unos cuantos posts.

Creo que la razón es que soy muy quisquilloso con la redacción, ortografía, uniformidad, detalles y nimiedades que hacen que escribir un pequeño párrafo se convierta en tarea de muchos minutos y al final desista.

Además, el mundo blog ha evolucionado mucho desde mi primer intento hace unos 6 años; hay mucho orden, estándares, etiqueta entre bloggers, herramientas, widgets, análisis de tráfico y visitas… Todo un mundo por aprender y a veces dudo si tendré el tiempo y dedicación para hacerlo.

Sin embargo, he escrito en otras publicaciones, y no se me ha dificultado tanto si desprendo esa parte minuciosa de mi y simplemente dejo que las ideas salgan y luego me meto al detalle.
Así que, ese será mi intento con este blog, no será de un tema en particular, no tendrá un orden ni más razón de ser que constituir un nuevo intento de expresar cosas que dan vueltas en mi cabeza.

Porque hablando de ideas que rondan en la cabeza, en twitter parece que no me cuesta tanto trabajo aventar tonterías al cyber espacio; tal vez el formato de 140 caracteres me quede cómodo, pero estoy seguro que de vez en cuando, esos 140 caracteres se quedan cortos y es cuando vendrá a ser de utilidad este asunto. Quizá es mi evolución, de twitter a blogger, inversa a la de mucha gente que ya bloggeaba y ahora ha evolucionado a recortar sus pensamientos y arrojarlos a los seguidores.

En fin, me despido…

—Nota mental: Buscar una manera elegante y cool de cerrar los posts. ¿Una frase en latín? ¿Cita de una película? ¿Algo cursi?